domingo, 1 de marzo de 2015

Aventureros

Juventud sin futuro, Revista Berlín
Ayer conocí a los verdaderos aventureros españoles. Estando con dos amigos; uno residente en Bremen y el otro de visita, vive en Lille; decidimos pasarnos por Bermudas a hacer uso una vez mas de su famosa happy hour, every fucking day. En la ventana del bar esperaban unas tres-cuatro personas que rápidamente entraron tras nosotros, eran las ocho en punto. Ya en esa mirada atenta, que nos dieron en la entrada, se dejaba entrever que eran de los nuestros, es extraño, pero simplemente miramos diferente.
Nos sentamos al fondo del bar, ellos junto a la entrada... fueron más rápidos a la hora de quitarnos la mejor mesa. Tras una hora de charla sobre las batallitas de la noche anterior, nos lanzamos a resolver nuestras dudas. Estaba claro que eran españoles, pero no cumplían con el estereotipo erasmus para nada, no quedaba otra, debían ser uno de los gloriosos grupos de expedicionarios españoles en búsqueda de nuevas fronteras.
Fue muy rápido entablar conversación, es extraño pero compartir una causa siempre es un acceso directo a poder hablar con sinceridad, franqueza y empatía con una persona. Sus edades iba de los 26 a los 30 y tantos, todos ellos titulados, en su mayoría ingenieros superiores. Su vía de acceso a la aventura no era otra que unos cursos de idiomas promovidos por la Cámara de Comercio, no era la primera vez que oía esa historia.
No tardó más de dos minutos en dejar bien claro que "esto no es tan fácil como lo pintan", desde luego que no. Se les notaba en la cara esa mezcla de incertidumbre por el futuro, la sensación de esperanza de creerse en el lugar adecuado y la fuerza de saber el por qué de tanta lucha. No, compañero, desde luego que esto no es fácil, no es fácil vivirlo, como tampoco es fácil escuchar que un Ingeniero de Caminos está intentando encontrar trabajo en el Burger King de la ciudad mientras acaba un curso intensivo de B2.
Echaba de menos ver a españoles de verdad, de los que nada tienen que ver con la jauría multicultural del Viva La Pepa que nos pegamos todos cuando vamos de Erasmus.
Seguiremos en contacto, seguiremos en la aventura.